Hola,
Me ha llegado esta noticia un tanto confusa, ¿que os parece?
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Todo esta copy-paste de Despiertate! OK
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Hackers desarticulan el timo del Calentamiento Global
Durante todo este fin de semana, en muchos blogs se comentan los cientos de emails que han sido robados, o hackeados, al centro CRU (Climate Research Unit) de la Universidad de East Anglia. Este organismo británico, dirigido por Phil Jones, forma junto con el norteamericano GISS (Goddard Institute of Space Studies) el núcleo principal del alarmismo climático.
Los emails revelan la falta de imparcialidad del petulante grupo que dirige el aspecto científico del Calentamiento Global debido al CO2. Los peor parados son el propio Phil Jones y Michael Mann, el autor de más exito del IPCC, pues a él se debe la célebre curva del "palo de hockey", que abría el informe del 2001 y que supuestamente mostraba el calentamiento del siglo XX no había tenido parangón.
Durante todo el fin de semana se han publicado artículos en el New York Times , en el Washington Post , en el Wall Street Journal (el que se ha escrito en éste me parece el mejor: Hacked Emails Show Climate Science Ridden with Rancor), en el Guardian, en el Daily Mail, en el Telegraph, etc , etc... pero nada en España (en donde los reporteros de Medio Ambiente son mucho más vasallos que auténticos informadores). (Añado: libertad digital y Die Welt aleman) Tanto en el Washington Post como en el Wall Street Journal han sido los artículos más leídos del día.
Les paso aquí algunos links que traducen al español algunos de los correos y en los que se discute el asunto. Se los recomiendo. Fuente: Anton Uriarte
Buscando con la ceja levantada 🙂 Valdeperrillos.com
El CRU (Climate Research Unit) de la Universidad de East Anglia, HACKEADO-Foro Meteored.
El Watergate climático: la farsa del calentamiento global, al descubierto - Libertad Digital
Hide the decline « PlazaMoyua.org
El escándalo del siglo! CRU sufre ataque hacker - Desde el Exilio
todos los emails robados pueden encontrarse aquí:
Alleged CRU Emails - Searchable
y una selección aquí:
- Bishop Hill blog - Climate cuttings 33
Este video lanza el aviso. Hemos de recuperar el tiempo perdido: recuperación de mares y rios, residuos tóxicos, uranio empobrecido, geoingenieria (chemtrails), transgénicos, metales pesados...
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Todo esta copy-paste de Despiertate! OK
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Pues a mí personalmente me parece una manipulación malintencionada.
Hay mucha gente que le encanta desmontar consensos universales y destapar conspiraciones. Como ejemplo: la llegada del hombre a la Luna. Encontrarás cantidad de información y de "pruebas" que dicen que fue todo un montaje.
Creo que la información de los emails se ha sacado de contexto, de forma malintencionada. El científico en cuestión ha dimitido hasta que se aclare todo este asunto, y aquí se puede leer parte de su argumentación (noticia de ayer, creo):
Dimite un científico acusado de manipular datos sobre el cambio climático · ELPAÍS.com
hay mucho dinero en juego y a muchos les interesa que "siga girando la bola cueste lo que cueste"
ecocat;7478 wrote: hay mucho dinero en juego y a muchos les interesa que "siga girando la bola cueste lo que cueste"
Quizás sea verdad que esos cientificos estaban tratando de manipular datos... o no, o igual les pagaron para decir eso, o es todo un montaje o a saber... pero yo pregunto:
¿y el resto de estudios cientificos elaborados durante los ultimos años por cientificos de todo el mundo? ¿y el que yo vaya en manga corta en diciembre?
Sobre este caso en concreto, ¿quien ha pagado a estos hackers? Supongo que alguien con dinero e interes en que se piense que no existe cambio climatico. Y si además entendemos que el "cambio climatico" se ha convertido un poco en el representante o la cara visible de toda la contaminacion y degradación de espacios que generamos, resulta que lo que se esta debatiendo es "¿Realmente estamos destruyendo nuestro ecosistema o es mentira y podemos seguir contaminando tranquilamente?.
Personalmente, creo que solo el hecho de esto se debata, ya es un paso ganado para los que no les interesa "lo ecológico".
Esta mañana escribi lo siguiente en Facebook y me reafirmo en mis opiniones y me sorprende que profesionales del medio ambiente no esten documentados sobre determinadas problematicas y hablen de los problemas del clima como Histeria climatica, etc. Si exiten cientificos que se han equipocado en su estrategia de actuación es su problema moral pero eso no afecta al clima. Añadir que para muchos el fin justifica los medios y no es asi ya que por ahí perdomos credibilidad pero la realidad es una y es inmoral tacharla de hipotesis.
A continuación os invito a leer la opinión de esta mañana. Y espero que el Sr Administrador relexione sobre las afirmaciones que vierte en este foro.
Estoy muy preocupada por los temas que en general le interesan a la opinión publica. Me explico: un manifiesto a favor de las descargas gratuitas incendia la red pero nadie se preocupa por la cumbre de Copenhague y de como afectan/ran los problemas del clima a nuestro futuro y supervivencia. Los profesionales del medio ambiente perdemos credibilidad día a día y somos confundidos con Duendes Verdes Fumaos, mientras los políticos deciden sobre temas que desconocen. Estoy convencida que ningún político emitiría un diagnostico sobre un enfermo de cáncer, pero Oh!! Político y economistas opinan sobre clima y medio ambiente. Señores no necesito dinero en el banco necesito aire para respirar. Y desde aquí hago publica mi politicofobia y econofobia. No hay nada más dañino para el medio ambiente que un político se posicione sobre el tema ya que desde ese momento todos los que le siguen se posicionan igualmente, si evaluar ni documentarse sobre el problema. De medio ambiente, como de futbol parece que saben todos. Yo llevo quince años estudiando temas relacionados con el medio ambiente y solo puedo decir que todavía no se nada. Por favor hablemos de Copenhague y si la industria de la música se hunde, lo sentiremos, pero ya encontraremos quien de palmas.
[QUOTE=Personalmente, creo que solo el hecho de esto se debata, ya es un paso ganado para los que no les interesa lo ecológico.
Yo creo que el hecho de que se debata demuestra que somos una sociedad crítica y que no nos vamos a creer todo como si fuéramos borregos.
Acepto que existen evidencias e indicios suficientes como para confirmar que se está produciendo un cambio en el clima del planeta, las evidencias no están tan claras a la hora de demostrar que este cambio se deba a la actividad humana, más si nos remitimos a la historia de la Tierra.
El problema, desde mi punto de vista, es que se ha relacionado el cambio climático como consecuencia última de las atrocidades que el hombre comete sobre la Tierra y ahora claro, ¿qué pasa si se demuestra que el cambio climático no se debe a la actuación del hombre? será la excusa perfecta para seguir con el ritmo que llevábamos hasta ahora.
Creo también que el Cambio Climático promovido por la acción del hombre promueve muchos intereses ecónomicos, más si cabe, que el pensar que no existe. Llevo mucho tiempo pensando sobre ello, y cada vez me resulta más un negocio. Un negocio que da valor económico a recursos que anteriormente no lo tenían. Ahora se comercia con la luz del sol, con el viento, con la energía del agua, y se venden bajo el nombre de energías ¡sostenibles! ¿acaso no destruyen y fragmentan ecosistemas y hábitats incluso matan especies? ¿qué pasaría con este nuevo negocio si realmente se demostrara que en realidad las emisiones de Co2 no afectan tanto como se piensa a la atmósfera? ¿Dejarían de ser tan "sostenibles"? ¿´Que pasaría con el comercio de emisiones de gases de efecto invernadero? otro nuevo negocio montado y basado en la idea del cambio climático promovido por la acción humana.
Más de un empresario y más de un político se frotan las manos cuando escuchan "cambio climático"
Creo que si lo que interesara realmente fuera la conservación del Planeta, de los ecosistemas, de las especies... el enfoque hubiera sido distinto, y no se hubiera convertido ¡¡¡al Co2!!! en nuestro mayor enemigo.
Hola Anapavon,
Estoy de acuerdo con lo que dices, lo que no entiendo bien es lo de "Y espero que el Sr Administrador relexione sobre las afirmaciones que vierte en este foro." ¿a que afirmaciones te refieres mas concretamente?
Buenas,
Hace días me llegó a mi correo un mail sobre esta especie de engañifa conspiratoria en la que nos tenían metidos los científicos del IPCC (poniéndolos a caer de un burro, vamos), hablando sobre los hackers estos y el robo de mails. Paré de leer en el momento en que ponía algo así como que nos habían ocultado el 'óptimo climático medieval', cosa que a mi nadie jamás me ha ocultado, como tampoco me han ocultado la Pequeña Edad de Hielo de los s. XVI y XVII. Me pareció otra cadena más de esas absurdas y le resté toda credibilidad... Ahora veo que se ha creado una polémica en algunos medios. Pues lo mismo, que no tiene sentido.
En fin, por si a alguien le quedan dudas:
Tres respuestas a tres argumentos escépticos · ELPAÍS.com
En cuanto a lo de la manga corta en diciembre, Antonio, puede ser normal. Lo que no sería normal es que todos los diciembres fueras varios días en manga corta (traduciendo el significado de calentamiento global antropogénico actual).
Por ello, me quedo con esta frase del artículo, ya que mucha gente tiende a confundirse:
Ahora bien, hay que tener presente que la variabilidad natural del clima coexiste con el calentamiento por la acumulación de gases de efecto invernadero. Así, no puede esperarse que cada año sea más cálido que el precedente, pues simultáneamente hay otros procesos naturales actuando (El Niño-La Niña, el ciclo solar, erupciones volcánicas, etcétera). Pero como su duración es relativamente corta, no afectan a las tendencias, sólo a años particulares.
Hola Anonimo,
Estoy de acuerdo cuando dices:
"Yo creo que el hecho de que se debata demuestra que somos una sociedad crítica y que no nos vamos a creer todo como si fuéramos borregos.".
Creo que ha habido un malentendido, porque no digo que no se debatan las cosas, sino que todo tiene su momento y su evolución Es decir, primero se debate algo, se sacan conclusiones, se debanten esas conclusiones, y se sacan otras, etc etc. pero no es muy practico volver al origen y re-debatir algo ya debatido. Es decir, estabamos debatiendo ahora si el cambio climatico es atropogenico o no y como solucionarlo, y lo que se esta promocionando ahora con esta historia de los hackers es volver a plantearnos si el cambio climatico es real o no. (y con ello todo lo que "el cambio climatico" representa: si es verdad o no que el planeta esta contaminado, si es verdad o no que tenemos los ecosistemas degradados, etc.)
Lo que intento decir se resume en tu siguente frase:
Acepto que existen evidencias e indicios suficientes como para confirmar que se está produciendo un cambio en el clima del planeta, las evidencias no están tan claras a la hora de demostrar que este cambio se deba a la actividad humana, más si nos remitimos a la historia de la Tierra.
Has tenido un debate y has sacado ya tu conclusión: aceptas ya que está produciendo un cambio climatico. Y ahora propones un nuevo debate sobre esa conclusión: si es por el hombre o no.
Sobre el tema del "comercio de las energias sostenibles" que comentas, me gustaría añadir dos cosas:
- Lo que esta claro es que son "energias renovables" (a escala humana). Lo de "sostenible" es otra cosa: En primer lugar no hay "energías sostenibles", en todo caso "formas de aprovechar la energía" que son "mas sostenibles" (o menos contaminantes, segun se mire) que otras formas de aprovechar energía.
- Sobre lo del comerciar: Sí, actualmente el mundo se mueve por el sistema capitalista principalmente, y todo, sea sostenible o renovable, acaba siendo parte del sistema, con sus precios y su mercado, y todo lo que eso genera. (y si no que nos lo digan a los que nos dedicamos a trabajar del medio ambiente, no?)
Pero vamos, que estoy de acuerdo en todo lo que dices.
PD: aunque escribas como anonimo, puedes ponerte escribir un nombre de usuario.
Hola jorochaga,
Muy interesante el link de (la empresa privada) El Pais.
Me da la sensación de que se han propuesto que en la proxima Cumbre de Copenague se debata "¿existe o no el cambio climatico?", cuando yo pensaba que se iba a hablar de "¿que vamos a hacer para frenarlo (en caso de que sea antropogénico) o para prepararnos ante su llegada (en caso de que sea natural)?".
Por cierto, leyendo tu mensaje no termino de conocer tu postura ante el tema. Voy a abrir otro tema de debate titulado ¿Crees que existe el cambio climatico?, ¿Antropogénico o Natural?
Si te apetece puedes responder en él.
Buenas de nuevo.
En cuanto a si es de El País o de cualquier otro grupo, me ha resultado indiferente. Lo que me interesaba es que era de un científico y divulgador en la materia. Y obviamente, no me iba a poner a buscar un artículo científico en el que se debatan estos postulados. Me ha parecido adecuado.
En cuanto a Copenhague. No creo que se pierda el tiempo debatiendo este asunto (me refiero al que citas: ¿existe o no cambio climático, es o no antropogénico...?). Lo perderán probablemente comiendo y tomándose unos vinos a costa de todos nosotros y no sacando nada en claro, pero ese es otro tema.
Mi 'postura', no trato de defenderla como un ideal o una postura propiamente hablada. Me explico aquí mismo: me has preguntado que si creo.
Simplemente, no. Porque para mi no es un credo, ni se trata de creer o no creer. Eso forma parte de las religiones o de las ideologías. Actualmente, el cambio climático de origen antropogénico existe. Y punto. Y como forma parte del método científico, existirá hasta que se demuestre lo contrario.
Parecerá una tontería lo que digo, no lo sé. Se trata simplemente de aplicar el principio de la precaución (o prevención, según se mire).
Siempre han existido cambios climáticos naturales, en la actualidad también. Hemos consumido en unas décadas unas materias primas que tardaron millones de años en acumularse (y el CO2 correspondiente liberado). Considero este argumento suficiente para demostrar que tenemos influencia en el clima. Habrá habido periodos más cálidos, con mayor o menor concentración de CO2, pero no estábamos nosotros ahí.
En La Tierra Herida (sí, escrito por Delibes padre e hijo, y que ganan pasta con esta publicación... nos ha jodido mayo con las flores...) expone el hijo (científico) al padre (escritor y divulgador) una comparación entre las bacterias que comenzaron hace cientos de millones de años a expulsar un gas tóxico para la naturaleza y para ellas mismas, el O2. Y cambiaron el clima, y las condiciones de vida en el planeta tierra. Y no pasó nada. Es decir, pasó de todo, pero la vida siguió su curso. Nosotros, tenemos muchas cosas en común con esas bacterias. Pero hay algo que nos diferencia de ellas: somos conscientes de lo que estamos haciendo y podemos evitarlo.
Cuando te he citado el párrafo ese del artículo, considero importante no acusar al cambio climático actual cualquier proceso 'normal' de nuestras vidas, ya que el cambio climático, como tal, es una tendencia en los cambios, que llevarán a una situación diferente a la anterior, en décadas. Por tanto, no se mide en si este verano ha sido muy cálido o seco, si este invierno no ha habido cambio climático, si hoy voy con manga corta y mañana jersey de cuello vuelto.
¿me he explicado o se me ha ido la olla?
eso está claro, a la naturaleza poco le importa el cambio climático
ella saldrá adelante, la cuestión es si nosotros seguiremos formando parte de ella o no
eso es lo que no ha terminado de comprender la humanidad, no protegemos el medio ambiente por los bichitos sino por nuestro propio interés y supervivencia
El último Editorial de Nature se refiere a este tema:
Editorial
Nature 462, 545 (3 December 2009) | doi:10.1038/462545a; Published online 2 December 2009
Climatologists under pressure
Top of page Abstract
Stolen e-mails have revealed no scientific conspiracy, but do highlight ways in which climate researchers could be better supported in the face of public scrutiny.
The e-mail archives stolen last month from the Climatic Research Unit at the University of East Anglia (UEA), UK, have been greeted by the climate-change-denialist fringe as a propaganda windfall (see page 551). To these denialists, the scientists' scathing remarks about certain controversial palaeoclimate reconstructions qualify as the proverbial 'smoking gun': proof that mainstream climate researchers have systematically conspired to suppress evidence contradicting their doctrine that humans are warming the globe.
This paranoid interpretation would be laughable were it not for the fact that obstructionist politicians in the US Senate will probably use it next year as an excuse to stiffen their opposition to the country's much needed climate bill. Nothing in the e-mails undermines the scientific case that global warming is real — or that human activities are almost certainly the cause. That case is supported by multiple, robust lines of evidence, including several that are completely independent of the climate reconstructions debated in the e-mails.
First, Earth's cryosphere is changing as one would expect in a warming climate. These changes include glacier retreat, thinning and areal reduction of Arctic sea ice, reductions in permafrost and accelerated loss of mass from the Greenland and Antarctic ice sheets. Second, the global sea level is rising. The rise is caused in part by water pouring in from melting glaciers and ice sheets, but also by thermal expansion as the oceans warm. Third, decades of biological data on blooming dates and the like suggest that spring is arriving earlier each year.
Denialists often maintain that these changes are just a symptom of natural climate variability. But when climate modellers test this assertion by running their simulations with greenhouse gases such as carbon dioxide held fixed, the results bear little resemblance to the observed warming. The strong implication is that increased greenhouse-gas emissions have played an important part in recent warming, meaning that curbing the world's voracious appetite for carbon is essential (see pages 568 and 570).
Mail trail
A fair reading of the e-mails reveals nothing to support the denialists' conspiracy theories. In one of the more controversial exchanges, UEA scientists sharply criticized the quality of two papers that question the uniqueness of recent global warming (S. McIntyre and R. McKitrick Energy Environ. 14, 751–771; 2003 and W. Soon and S. Baliunas Clim. Res. 23, 89–110; 2003) and vowed to keep at least the first paper out of the upcoming Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). Whatever the e-mail authors may have said to one another in (supposed) privacy, however, what matters is how they acted. And the fact is that, in the end, neither they nor the IPCC suppressed anything: when the assessment report was published in 2007 it referenced and discussed both papers.
If there are benefits to the e-mail theft, one is to highlight yet again the harassment that denialists inflict on some climate-change researchers, often in the form of endless, time-consuming demands for information under the US and UK Freedom of Information Acts. Governments and institutions need to provide tangible assistance for researchers facing such a burden.
The theft highlights the harassment that denialists inflict on some climate-change researchers.
The e-mail theft also highlights how difficult it can be for climate researchers to follow the canons of scientific openness, which require them to make public the data on which they base their conclusions. This is best done via open online archives, such as the ones maintained by the IPCC ( http://www.ipcc-data.org ) and the US National Climatic Data Center ( http://www.ncdc.noaa.gov/oa/ncdc.html ).
Tricky business
But for much crucial information the reality is very different. Researchers are barred from publicly releasing meteorological data from many countries owing to contractual restrictions. Moreover, in countries such as Germany, France and the United Kingdom, the national meteorological services will provide data sets only when researchers specifically request them, and only after a significant delay. The lack of standard formats can also make it hard to compare and integrate data from different sources. Every aspect of this situation needs to change: if the current episode does not spur meteorological services to improve researchers' ease of access, governments should force them to do so.
The stolen e-mails have prompted queries about whether Nature will investigate some of the researchers' own papers. One e-mail talked of displaying the data using a 'trick' — slang for a clever (and legitimate) technique, but a word that denialists have used to accuse the researchers of fabricating their results. It is Nature's policy to investigate such matters if there are substantive reasons for concern, but nothing we have seen so far in the e-mails qualifies.
The UEA responded too slowly to the eruption of coverage in the media, but deserves credit for now being publicly supportive of the integrity of its scientists while also holding an independent investigation of its researchers' compliance with Britain's freedom of information requirements (see http://go.nature.com/zRBXRP ).
In the end, what the UEA e-mails really show is that scientists are human beings — and that unrelenting opposition to their work can goad them to the limits of tolerance, and tempt them to act in ways that undermine scientific values. Yet it is precisely in such circumstances that researchers should strive to act and communicate professionally, and make their data and methods available to others, lest they provide their worst critics with ammunition. After all, the pressures the UEA e-mailers experienced may be nothing compared with what will emerge as the United States debates a climate bill next year, and denialists use every means at their disposal to undermine trust in scientists and science.
Climatologists under pressure : Article : Nature
El último Editorial de Nature se refiere a este tema:
Editorial
Nature 462, 545 (3 December 2009) | doi:10.1038/462545a; Published online 2 December 2009
Climatologists under pressure
Top of page Abstract
Stolen e-mails have revealed no scientific conspiracy, but do highlight ways in which climate researchers could be better supported in the face of public scrutiny.
The e-mail archives stolen last month from the Climatic Research Unit at the University of East Anglia (UEA), UK, have been greeted by the climate-change-denialist fringe as a propaganda windfall (see page 551). To these denialists, the scientists' scathing remarks about certain controversial palaeoclimate reconstructions qualify as the proverbial 'smoking gun': proof that mainstream climate researchers have systematically conspired to suppress evidence contradicting their doctrine that humans are warming the globe.
This paranoid interpretation would be laughable were it not for the fact that obstructionist politicians in the US Senate will probably use it next year as an excuse to stiffen their opposition to the country's much needed climate bill. Nothing in the e-mails undermines the scientific case that global warming is real — or that human activities are almost certainly the cause. That case is supported by multiple, robust lines of evidence, including several that are completely independent of the climate reconstructions debated in the e-mails.
First, Earth's cryosphere is changing as one would expect in a warming climate. These changes include glacier retreat, thinning and areal reduction of Arctic sea ice, reductions in permafrost and accelerated loss of mass from the Greenland and Antarctic ice sheets. Second, the global sea level is rising. The rise is caused in part by water pouring in from melting glaciers and ice sheets, but also by thermal expansion as the oceans warm. Third, decades of biological data on blooming dates and the like suggest that spring is arriving earlier each year.
Denialists often maintain that these changes are just a symptom of natural climate variability. But when climate modellers test this assertion by running their simulations with greenhouse gases such as carbon dioxide held fixed, the results bear little resemblance to the observed warming. The strong implication is that increased greenhouse-gas emissions have played an important part in recent warming, meaning that curbing the world's voracious appetite for carbon is essential (see pages 568 and 570).
Mail trail
A fair reading of the e-mails reveals nothing to support the denialists' conspiracy theories. In one of the more controversial exchanges, UEA scientists sharply criticized the quality of two papers that question the uniqueness of recent global warming (S. McIntyre and R. McKitrick Energy Environ. 14, 751–771; 2003 and W. Soon and S. Baliunas Clim. Res. 23, 89–110; 2003) and vowed to keep at least the first paper out of the upcoming Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). Whatever the e-mail authors may have said to one another in (supposed) privacy, however, what matters is how they acted. And the fact is that, in the end, neither they nor the IPCC suppressed anything: when the assessment report was published in 2007 it referenced and discussed both papers.
If there are benefits to the e-mail theft, one is to highlight yet again the harassment that denialists inflict on some climate-change researchers, often in the form of endless, time-consuming demands for information under the US and UK Freedom of Information Acts. Governments and institutions need to provide tangible assistance for researchers facing such a burden.
The theft highlights the harassment that denialists inflict on some climate-change researchers.
The e-mail theft also highlights how difficult it can be for climate researchers to follow the canons of scientific openness, which require them to make public the data on which they base their conclusions. This is best done via open online archives, such as the ones maintained by the IPCC ( http://www.ipcc-data.org ) and the US National Climatic Data Center ( http://www.ncdc.noaa.gov/oa/ncdc.html ).
Tricky business
But for much crucial information the reality is very different. Researchers are barred from publicly releasing meteorological data from many countries owing to contractual restrictions. Moreover, in countries such as Germany, France and the United Kingdom, the national meteorological services will provide data sets only when researchers specifically request them, and only after a significant delay. The lack of standard formats can also make it hard to compare and integrate data from different sources. Every aspect of this situation needs to change: if the current episode does not spur meteorological services to improve researchers' ease of access, governments should force them to do so.
The stolen e-mails have prompted queries about whether Nature will investigate some of the researchers' own papers. One e-mail talked of displaying the data using a 'trick' — slang for a clever (and legitimate) technique, but a word that denialists have used to accuse the researchers of fabricating their results. It is Nature's policy to investigate such matters if there are substantive reasons for concern, but nothing we have seen so far in the e-mails qualifies.
The UEA responded too slowly to the eruption of coverage in the media, but deserves credit for now being publicly supportive of the integrity of its scientists while also holding an independent investigation of its researchers' compliance with Britain's freedom of information requirements (see http://go.nature.com/zRBXRP ).
In the end, what the UEA e-mails really show is that scientists are human beings — and that unrelenting opposition to their work can goad them to the limits of tolerance, and tempt them to act in ways that undermine scientific values. Yet it is precisely in such circumstances that researchers should strive to act and communicate professionally, and make their data and methods available to others, lest they provide their worst critics with ammunition. After all, the pressures the UEA e-mailers experienced may be nothing compared with what will emerge as the United States debates a climate bill next year, and denialists use every means at their disposal to undermine trust in scientists and science.
Climatologists under pressure : Article : Nature
